Beware the Slenderman

Carlos Ramírez García

El sábado 31 de mayo de 2014 Anissa Weier y Morgan Geyser, ambas de 12 años, apuñalan a su mejor amiga, Payton “Bella” Leutner. En el bosque de Big Bend Road, Wisconsin Estados Unidos, las menores clavan un cuchillo con una hoja de cinco pulgadas en el torso, brazos y piernas de Payton en 19 ocasiones.

Con Beware the Slenderman, Irene Taylor Brodsky pretende responder la pregunta inmediata: ¿por qué? Fuera la mente e imaginación, fuera la educación de sus padres o fuera el internet, Brodsky nos deja elegir sin apuntar ni decantar causa alguna.

La división del documental se desarrolla en tres partes identificables: Los acontecimientos, Slenderman y el impacto del internet.

Los acontecimientos

Bajo una narrativa que corre como agua de río, la directora exhibe a Weier y Geyser sin censura alguna. Los videos de las declaraciones de las menores en prisión nos ayudan a entender que todo fue un plan. De ahí que Brodsky indague en la mente de las niñas, su familia y la influencia que Slenderman tiene en sus vidas, ya que insisten en su miedo a este fantasma.

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Anissa Weier y Morgan Geyser, respectivamente

‘Teníamos que ser apoderadas, teníamos que matar a Payton’ declara Anissa Weier al explicar que una apoderada es sierva y amiga de Slenderman. Pero ¿quién es Slenderman?

Slenderman

Posiblemente la mejor manera de describirlo en una frase es: El coco del internet. Su rostro sin ojos ni boca aterra, pero su exagerada estatura junto con sus extremidades como tentáculos infunde horror en los niños ya que, según cuenta la leyenda, estos son el objetivo de Slenderman.

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De la imaginación de Erick Knudsen nace Slenderman en junio de 2009. Dentro de un concurso para crear historias de terror a partir de fotografías, Knudsen envía una a blanco y negro de unos niños huyendo mientras Slenderman se confunde en las penumbras.

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“No queríamos ir, no queríamos matarlos, pero su silencio persistente y estirados brazos nos llenaban de horror y nos confortaban al mismo tiempo”

En otra fotografía se le puede distinguir entre los árboles mientras niños juegan en el parque. “No queríamos ir, no queríamos matarlos, pero su silencio persistente y estirados brazos nos llenaban de horror y nos confortaban al mismo tiempo” escribió Erick Knudsen en su historia de terror llamada hoy en día creepypasta.

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Fotografía subida por Knudsen

El impacto del internet

Lo destacable del documental es el seguimiento a la sentencia de las menores. ¿Deben ser juzgadas como niñas o como adultas? Lo destacable se vuelve admirable con la participación de Richard Dawkins, biólogo evolucionista, y Jack Zipes, crítico literario.

La transgresión de los fenómenos virales en internet como el Ice Bucket Challenge o los memes son para Dawkins manifestaciones de los virus de la mente, en los que se pueden implantar ideas, estilos de habla y de vestir y hasta religiones.

‘Un virus de la mente al ser escuchado o visto por nuestro cerebro, tendrá la tendencia a pasarlo a otro cerebro y a otro sucesivamente por lo que se extenderá potencialmente. Es un hecho empírico que sucede en el caso de Slenderman’, explica Dawkins.

Por otro lado, para Zipes los hermanos Grimm y sus cuentos clásicos son un ejemplo de como el hombre trata sus luchas universales: crear historias para advertir el peligro y señalar el dolor. Para el crítico, Slenderman es como el flautista de Hamelín, un extraño hombre que secuestra niños con su flauta como venganza de los ciudadanos fraudulentos.

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El flautista de Hamelín

Sea como fuere el impacto de la inmersión de los niños en el internet es demasiado para algunos. El mito de Slenderman continúa, incluso en la realidad.

Esto es lo que yo vi, ¿tú qué viste?

Calificación: 4/5

Sabías qué…

  • Beware the Slenderman es el cuarto trabajo en la carrera de la directora Irene Taylor Brodsky
  • Payton “Bella” Leutner se recuperó de las 19 puñaladas en su cuerpo, pero sigue en terapia psicológica después del ataque.
  • Anissa Weier y Morgan Geyser se enfrentan a un proceso judicial de hasta 65 años de prisión.
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